El FMI pide a España que siga con el ajuste fiscal y haga reformas para reducir el paro.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó ayer que, gracias a las reformas realizadas, España “ha tenido una recuperación extraordinaria”, después de ser “uno de los países del euro más afectados por la crisis financiera mundial”. Sin embargo, y a pesar de que “desde el punto máximo de la crisis, han encontrado trabajo más de 1,5 millones de parados”, la institución pide a España que “consolide los logros obtenidos por las reformas”.

Así se expresa la institución, con sede en Washington, en su capítulo de España, dentro del Informe Mundial, de 2017, que difundió ayer.

Para ello, el Fondo, que dirige Christine Lagarde, hace las siguientes recomendaciones al Gobierno español. La primera, es “continuar el ajuste fiscal para reducir el déficit y la deuda pública”. El déficit debe terminar este año en el 3,1% del PIB, y en 2018, descender hasta el 2,2%.

Respecto a la deuda, que ya ha alcanzado el 100% del PIB, el FMI advierte de que la economía española “es vulnerable a las crisis” internacionales. Una situación cuyas causas están en la elevada deuda, “algunos sectores privados sobreendeudados y el nivel aún muy negativo de la posición neta de inversión internacional”. La segunda reforma que reclama el FMI a España es “reforzar las políticas del mercado laboral, con especial dedicación en el paro juvenil y en el desempleo de larga duración”. Además, insiste al Gobierno en la necesidad de reducir las diferencias entre los trabajadores indefinidos y temporales, “a fin de promover la creación de empleo y la equidad”. Es decir, la institución, con sede en Washington, pide una nueva rebaja de los costes del despido. “El crecimiento de la productividad es muy bajo” remata el FMI.

La institución también recomienda a España que fomente la investigación y el desarrollo, además de “la competencia en los mercados de productos y servicios, para incentivar la productividad y los ingresos”. Además, el informe alerta a España de que debe “fortalecer los balances de los bancos y mejorar la supervisión y la gestión de los riesgos sistémicos”. Es decir, evitar que la quiebra de una entidad repercuta en todo el sistema financiero. El FMI avanza que, en su evaluación del sector español para 2017, “propondrá opciones de política económica para preservar la estabilidad financiera del país”.

Fuente: Expansión.com