El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha asegurado este lunes que la actualización del cuadro macroeconómico, que se toma como base para elaborar los Presupuestos Generales del Estado (PGE), se presentará «en los próximos meses». Así, el titular de Economía del Gobierno aseguró en la segunda edición del Invest in Spain Summit, que reúne en Madrid a 75 multinacionales de 25 países, que su equipo va a esperar a ver los efectos que la guerra y el paquete de ayudas tienen sobre la economía.
Está previsto que Cuerpo presente este martes en el Consejo de Ministros el Informe de Progreso anual, es decir, el documento que resulta clave en las nuevas reglas fiscales de la UE, con el que se dará cuenta del cumplimiento de las reglas de gasto que el ‘número dos’ del Ejecutivo aseguró que «cumpliremos».
«Seguimos siendo, en este caso, uno de los países de buen comportamiento a nivel europeo, tanto en términos presupuestarios como en términos de la inexistencia de desequilibrios macroeconómicos», abundaba Cuerpo.
Eso sí, desde Economía ya confirmaron que el documento no incluiría el cuadro macroeconómico, que Cuerpo aseguró que se presentará «en los próximos meses».
«Vamos a esperar el desarrollo de las próximas semanas para ver cómo se aterriza esa incertidumbre y poder, por tanto, tener un escenario válido para este 2026 y para el 2027 y así poder presentar los Presupuestos», aseguró el ‘número dos’ del Gobierno.
Sobre la actualización de previsiones económicas, el vicepresidente primero reiteró que «no habrá sorpresas» este martes. Remarcó la enorme inestabilidad en la situación geoeconómica actual, que impide realizar revisiones de crecimiento exactas. «Estamos en una situación todavía demasiado incierta como para tener un escenario aterrizado más allá de como hacen otras instituciones», lamentaba.
Las últimas revisiones que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI) hace dos semanas, planteaban tres escenarios con base en los que hacer previsiones macroeconómicas: central, adverso y severo. En este sentido, Cuerpo aseguró que desde la Agencia Internacional de la Energía «ya señalan que podríamos estar más allá del escenario adverso, llegando incluso al severo».
En esas previsiones, el FMI corregía al alza las previsiones de inflación de España hasta el 3% al cierre de este año, la más alta de ‘los grandes’ del Euro. La entidad multilateral también corrigió a la baja el crecimiento de España hasta el 2,1% (-0,2 con respecto a octubre de 2025), aunque seguirá siendo la economía avanzada que más crecerá.
Teniendo en cuenta anteriores revisiones del PIB, el Gobierno no se suele alejar mucho de las del FMI, incluso suele ser un poco más pesimista.
Preguntado por elEconomista.es sobre los efectos de segunda ronda en la inflación, es decir, que el aumento de los costes de producción provocados por el incremento de los precios de la energía se traslade al producto final y, por ende, a los consumidores, Cuerpo aclaró que las ayudas del Real Decreto que se aprobó a finales de marzo, con una dotación de 5.000 millones de euros, buscaban, precisamente, que no se produjesen esos efectos de segunda ronda.
Aseguró que las ayudas al sector agrario, la pesca o los transportistas se hicieron «para evitar que este incremento de costes les lleve a subir el precio de los productos en este efecto de segunda ronda que ya vimos que sucedió, por ejemplo, en parte en el caso de la guerra de Ucrania».
Según un estudio elaborado por CaixaBank Research, el incremento del precio de los alimentos por el ‘shock’ energético de Ucrania se notó pasados entre seis y 12 meses después de que sucediese. «Nosotros estamos intentando evitar que eso se produzca», reiteró Cuerpo.
Prórroga de los alquileres
Sobre el decreto de la prórroga de los alquileres, Cuerpo reiteró que van a seguir negociando con Junts «hasta el último momento» para ser capaces de convalidarlo.
«Es algo que está demandando la sociedad española, independientemente del partido al que voten y, por tanto, esto merece que sigamos trabajando hasta el último momento (…) lo vamos a intentar hasta el final», dijo.
Fuente: El Economista