El presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE) Íñigo Fernández de Mesa ha reivindicado este miércoles «una revisión completa y profunda» de todos los impuestos del sistema tributario español», el cual sale malparado si se realiza una comparación con los países de nuestro entorno en cuanto a presión fiscal.
Entre las necesidades más urgentes en esta materia, Fernández de Mesa ha mencionado, en primer lugar, la deflactación del Impuesto sobre la Renta, porque no hacerlo está contribuyendo, ha afirmado, a elevar la presión fiscal en nuestro país. El presidente del IEE, que este miércoles ha presentado el libro «La curva de Laffer y la economía de oferta», ha incluido en esa reforma la supresión de los «impuestos ad hoc», como los específicos para las empresas energéticas y la banca porque «tienen más fines políticos que recaudatorios y gravan al accionista de esas compañías, al que se traslada el mensaje de que es mejor no invertir».
Asimismo, ha denunciado la imposición que la vivienda tiene en España, «el segundo país en el mundo, después de Canadá, donde es más alta, el 30% del precio». «Es, posiblemente, el producto más gravado ahora mismo y con la circunstancia de que es un bien escaso. Es como si en épocas de sequía, se grava más el trigo», ha añadido.
También «hay que revisar a fondo el gasto público actual», ha manifestado Fernández de Mesa. «Hay que analizar dónde ha ido a parar el dinero recaudado de más con el aumento de presión fiscal. Lo mismo que en las empresas se hacen auditorías, el gasto público lo necesita» ha señalado.
El IEE ha presentado este miércoles la obra realizada en colaboración con el Instituto Juan de Mariana en la que se explican las teorías de Arthur Laffer, sobre todo, y su defensa de la economía de oferta. Lo más importante del legado de Laffer, ha explicado Íñigo Fernández de Mesa, «son los incentivos al ahorro, a la inversión, al trabajo, a la innovación y al emprendimiento y toma de riesgos, son los que mueven las palancas del crecimiento económico».
El académico norteamericano defiende que la política económica se mide «por sus resultados y no por sus intenciones» y que los impuestos excesivos implican un desincentivo de primer orden.
Sin embargo, en la presentación sí se ha querido dejar claro que Laffer no aboga simplemente por bajar impuestos sin más. Diego Sánchez de la Cruz, jefe de estudios del Juan de Mariana, ha declarado que lo básico de la economía de oferta es «producir para que haya renta y demanda pero lo importante es atender a lo que queda en el bolsillo del ciudadano después del impacto fiscal». De esta forma, el trabajo y el riesgo compensarán.
El director general del IEE, Gregorio Izquierdo, ha abundado en la idea de que la economía de oferta «no consiste solo en bajar impuestos, es un conjunto de acciones que llevan a la economía de un país a ser más competitiva». En cuanto a los impuestos, Izquierdo ha explicado que los tipos impositivos se pueden imponer «pero lo esencial son las bases imponibles que dependen de la marcha de la economía». También ha incidido en que para Arthur Laffer lo relevante es «la tasa de retención, lo que queda después de aplicar el tipo marginal».
Por su parte, Manuel Llamas, director del Instituto Juan de Mariana, ha declarado que «los impuestos no tienen consecuencias solo recaudatorias» sino también en el empleo o los servicios públicos. Con respecto a la economía de oferta ha dicho que el cuello de botella de la economía española es «precisamente la oferta frente a la demanda». Altos impuestos, regulación asfixiante, elevada inflación y barreras al emprendimiento son sus problemas, además de un gasto público improductivo.
Fuente: El Economista