España baraja como responsable de la Agencia Tributaria a la directora de Gestión

El nombre de Rosa Prieto Rey, actual directora del Departamento de Gestión Tributaria, se perfila como posible sucesora de Soledad Fernández Doctor como directora general de la Agencia Tributaria. Este es el nombre que se baraja en ámbitos fiscales y que suena en los pasillos del Ministerio de Hacienda, según las fuentes consultadas por este diario.

El nombramiento del máximo responsable de la Agencia Tributaria corresponde al Gobierno a propuesta del ministro de Hacienda, Arcadi España. Por lo general es el secretario de Estado de Hacienda, presidente de la Agencia Tributaria, quien suele proponer al responsable para el puesto. Y este es alguien de la casa. No es fácil colocar al frente del poderoso órgano gestor de Hacienda a personas ajenas al mundo de la inspección tributaria aunque su nombramiento no deje de ser político.

En el caso de Rosa Prieto se cumplen dos condiciones favorables: proviene de la misma Agencia, donde ha ocupado cargos directivos en diversos departamentos, y es cercana a la todavía directora general. El actual secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, ha trabajado con ella y la conoce bien. No hay que olvidar que Gascón desempeñó varios cargos en la Agencia Tributaria hasta ocupar la dirección general desde 2018 a 2022.

Por otra parte, el Departamento de Gestión Tributaria es uno de los pilares de la Agencia Tributaria pues entre sus funciones está la dirección, planificación y gestión de todas las actuaciones fiscales, además de las sanciones.

Sin embargo, no es la única persona que suena como sustituto, ya que se maneja también el nombre de Rafael Mancho, delegado especial de la Agencia Tributaria en Madrid.

A estas alturas existe, asimismo, la posibilidad de que se produzca la dimisión de la directora del Departamento de Recursos Humanos del organismo, Mª Consuelo Sánchez García. Será el cuarto directivo que abandone la Agencia Tributaria ahora junto con la directora general y los directores de Inspección Financiera y Tributaria y de Recaudación.

Así las cosas, el ambiente interno en la institución es, en estos momentos, de intranquilidad. Fuentes internas aseguran que hay malestar porque los trabajadores no han recibido ninguna explicación ni por supuesto la directora general se ha despedido de ellos. Esto puede deberse a que aún no ha dimitido.

Los rumores de que Soledad Fernández quería abandonar el cargo se desataron dentro solo unos días antes de tener que hacerlo público. Hay sorpresa entre la plantilla por cómo ha saltado la noticia de la dimisión pero no extrañeza. «Hay mucho ruido político, que empezó con las negociaciones de cesión del IRPF a Cataluña» explican las mismas fuentes.

El asunto catalán sale a relucir en todas las conversaciones como gran detonante. La última discrepancia se ha producido a propósito del gasto en comunicación en red para cederle competencias a la Generalitat de Catalunya en materia de impuestos. También es sabido en la Agencia Tributaria que Soledad Fernández se ha sentido profundaente incómoda en las reuniones con el Govern de Salvador Illa sobre el asunto de la cesión de impuestos.

Ayer los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) hicieron público un comunicado en el que expresan que les «ha sorprendido el relevo en la Dirección General de la Agencia Tributaria, que en su opinión abre un escenario de incertidumbre que podría retrasar las principales reformas pendientes».

Asimismo, Gestha niega que el relevo se vaya a producir una vez culminados los elementos esenciales del Plan Estratégico 2024-2027 de la AEAT, pues precisamente el bloque dedicado a los recursos humanos, que constituye uno de los ejes vertebradores de dicho Plan, permanece sustancialmente inacabado a día de hoy», explican los técnicos.

Fuente: Expansión