El Ministerio de Hacienda ha diseñado una reducción en el Impuesto de Sociedades para intentar conseguir el respaldo de CEOE y Cepyme al incremento del 3,1% del salario mínimo interprofesional (SMI) que quiere llevar a cabo el Ministerio de Trabajo. La propuesta enviada este miércoles, a la que ha tenido acceso elEconomista.es, plantea recortar la base imponible de las compañías que eleven el número de trabajadores en 2026 con una fórmula que permitirá compensar el 100% del incremento que se aprobará para el sueldo más bajo si amplían su plantilla un 15%. Este recorte también se aplicaría a los autónomos, mediante la estimación objetiva, según detallan las fuentes conocedoras.
El departamento de María Jesús Montero condiciona este beneficio a que las empresas tengan unos gastos de personal equivalentes al 70% de sus resultados, ya que el objetivo es beneficiar a sectores como la agricultura, la limpieza o la atención a domicilio en los que una gran parte de los empleados cobran el SMI (actualmente fijado en 1.184 euros al mes y que crecerá hasta los 1.221 euros al mes). Y crea un esquema de reducción por el que en función de en qué porcentaje se amplíe la plantilla, se accede a un mayor o menor porcentaje de reducción de la base imponible para estos impuestos.
El Gobierno concreta esta exigencia en función del tamaño de empresa, de forma que las compañías con más de 100 trabajadores tendrán que incorporar al menos a un trabajador a tiempo completo y las entidades con menos empleados tendrán que incrementar en al menos un 1% su plantilla (con un mínimo de dos trabajadores a tiempo completo). Además, el Gobierno incluye otro condicionante que hace referencia al salario, que exige que al terminar el año 2026 el salario de los trabajadores sea superior al SMI, si bien no estipula ningún incremento mínimo para beneficiarse de la medida.
Si cumplen estos parámetros, podrán descontarse una parte del incremento anual del SMI, que será de 518 euros. En el caso de ampliar su plantilla menos de un 5% podrán descontarse 129,5 euros (el resultado de multiplicar por 0,25 el importe de la subida); si contratan los suficientes trabajadores para extender su plantilla menos de un 10% podrán descontarse la mitad del incremento (259 euros); si su plantilla crece menos de un 15%, tres terceras partes, 388,5 euros y si cierran el año con un 15% más de empleados podrán acceder a la máxima reducción y descontarse de la base los 518 euros.
El Ejecutivo concreta en su propuesta que tanto el incremento en la plantilla media tendrá que mantenerse por un periodo mínimo de dos años tras el ejercicio en el que se beneficie de esta reducción y que en el caso de incumplirse alguno de estos requisitos, dará lugar a la regularización de las cantidades que se habían reducido indebidamente y los intereses de demora que acumulen.
No convence a CEOE para pactar el SMI
A menos de 24 horas de producirse la reunión de este jueves en la que se volverá a abordar este incremento, los agentes sociales seguían sin conocer los detalles de la propuesta. Si bien, las fuentes empresariales consultadas avanzaban que no sería suficiente para conseguir el respaldo de CEOE al incremento del 3,1%. Estas apuntan que el objetivo de los empresarios era conseguir un cambio en la Ley de Desindexación y que este modelo «no convence a nadie».
A pesar de que la propuesta fue publicada en prensa en la tarde de este miércoles, CEOE sigue sin haber recibido la documentación, por lo que ha emitido un comunicado en el que condenan «la falta de respeto» que ha mostrado el Gobierno respecto al diálogo social al filtrar a los medios un texto que iba dirigido a convencer a los empresarios y que siguen sin haberles remitido de forma oficial. Los empresarios apuntan que «no hacemos un buen servicio a la economía ni a la sociedad si sustituimos la concertación social por la política del anuncio y la puesta en escena».
También abordan el contenido de la propuesta. Consideran que la alternativa a la desindexación que ha diseñado hacienda es una «fórmula trilera» y que no compensa los costes asociados a la subida del SMI que se ha plantado para este año. «Deja fuera a todos los autónomos y a la inmensa mayoría de empresas de todos los sectores. De hecho, la medida excluye también de manera insólita a las e empresas en pérdidas, que son las que más lo necesitan, a las cooperativas y a las entidades sin ánimo de lucro» denuncia la patronal, quien añade que las condiciones esbozadas por Hacienda son «inalcanzables para la gran mayoría de empresas» y suponen una injerencia en la negociación social.
Los miembros de la patronal han recibido a primera hora de la mañana la convocatoria de una reunión extraordinaria de su órgano directivo que tendrá lugar a las 18:30 horas, apenas una hora después de la cita convocada por Trabajo. Esto permitirá que la patronal fije una posición oficial sobre la oferta de Hacienda, si bien las fuentes consultadas reiteran que no se trata de un documento convincente y anticipan que no se producirá un cambio de posición.
La Junta Directiva de CEOE avaló en diciembre una propuesta para elevar el SMI un 1,5% y que tributase, además condicionó este planteamiento a que no se modificaran las nomas de absorción y compensación de los pluses salariales, algo que Trabajo ya ha confirmado que hará en respuesta al pacto con los sindicatos. Los negociadores de la patronal ofrecieron flexibilizar su posición si se permitía repercutir los incrementos salariales en los contratos públicos, no obstante, la negativa del departamento de Montero a esta posibilidad acabó con las esperanzas de un acuerdo tripartito.
El vicepresidente de CEOE y presidente de ATA, Lorenzo Amor, fue el primero en reaccionar de forma pública al planteamiento de Hacienda con una publicación en X (antes Twitter) que calificó como «broma» y «chiste» por no tener nada que ver con la compensación del incremento del SMI en los contratos de las empresas con el sector público y que en su opinión, «no soluciona nada con los fuertes incrementos de los costes laborales».
Fuente: El Economista