El líder del PP, Pablo Casado, ha pedido que se condone el pago de este tributo a los familiares de los fallecidos por esta enfermedad.
La crisis del coronavirus y su impacto económico y social en las familias españolas han reabierto el debate sobre el impuesto de Sucesiones, posiblemente una de las tasas que más polémica ha suscitado a nivel político y que algunas formaciones abogan ahora por suprimir ante la actual emergencia sanitaria por el coronavirus.
Expertos consultados por Efe insisten en las dificultades que entraña tal propuesta, entre otros motivos, porque la autoridad competente para adoptar cualquier decisión sería cada comunidad autónoma, no el Estado, y recuerdan que muchas de ellas ya han suspendido el pago del impuesto durante el estado de alarma.
«Es una propuesta política, igual que ha habido beneficios fiscales para los afectados, por ejemplo, de la colza», interpreta Viciano, que ve en esta petición «una manera de ayudar».
Testamento sin notario
De momento, lo que sí es una certeza es que la excepcionalidad de esta crisis ha activado por primera vez el artículo 701 del Código Civil. Tal y como detalla EFE, esta medida contempla la posibilidad de que, en caso de epidemia, pueda hacerse testamento sin que sea necesaria la presencia de notario: basta con tres testigos mayores de 16 años que deberán comprender el idioma y no podrán ser los herederos, ni sus cónyuges ni parientes de éstos.
«El testamento caduca a los dos meses desde el fin de la pandemia, por lo que, si se desea, se deberá hacer uno nuevo después», indica Vives, que detalla que en el supuesto de que el interesado finalmente fallezca «se dispone de tres meses para ir al notario, elevarlo a escritura pública y protocolizarlo según la legislación».
Si la pérdida puede tener efectos a nivel de empresa familiar, «es vital adelantarse y tener ya prevista la sucesión de los socios», sostienen desde Balms Abogados, motivo por el que recomiendan «elaborar un protocolo familiar, ya que está en juego la supervivencia misma de la compañía».
Fuente: Abc.es