La Comisión sigue atacando la elusión fiscal de las multinacionales.
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, ha decidido ordenar al Gobierno de Luxemburgo que reclame 250 millones de euros al gigante del comercio en línea Amazon, porque cree que el dinero que no ha pagado en impuestos se puede considerar como una ayuda pública por parte del Gran Ducado. Luxemburgo había acordado un tratamiento fiscal ventajoso a Amazon que ahora la Comisión ha decidido considerar ilegal.
Este es el segundo expediente de las Comisión contra la elusión fiscal de las multinacionales después del que ya aprobó el año pasado contra Irlanda para que recupere la estratosférica suma de 13.000 millones de euros que es lo que Apple no ha pagado porque el impuesto de sociedades es más bajo en Irlanda. El caso de Amazon es mucho menos importante en términos cuantitativos, pero supone un ataque al sistema de acuerdos fiscales que está permitiendo a muchas multinacionales no pagar nada en los países europeos donde operan gracias al mercado único. El procedimiento consiste en pactar con un gobierno una cantidad fija para cumplir con sus obligaciones fiscales, independientemente de los beneficios que obtenga, y transferir allí todas las ganancias logradas en los demás países, donde desde el punto contable pretenden no haber tenido rendimientos. La Comisión inició una investigación en 2014 y de ella ha concluido que «Luxemburgo concedió ventajas fiscales indebidas a Amazon por unos 250 millones de euros», lo que es una ventaja respecto a sus competidoras porque «permitió a Amazon pagar sustancialmente menos impuestos que otras empresas», explicó el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
El tratamiento fiscal en Luxemburgo permitió a la tecnológica transferir los beneficios logrados en el mercado europeo desde una compañía del grupo (Amazon EU), que operaba legalmente en Luxemburgo y estaba sujeta a ese pacto fiscal en el país, a otra firma del grupo (Amazon Europe Holding Technologies) que «no tenía empleados, ni oficinas, ni actividad empresarial» allí, explicó Vestager. Según la comisaria, no es el mecanismo en sí lo que se ha considerado ilegal, sino «el método para determinar el canon pagado por la compañía operativa al “holding”, que fue respaldada por el pacto fiscal». Amazon desmanteló esa estructura en junio de 2014, después de 8 años de operar con este sistema ahora puesto en cuestión. El problema legal que plantea la exigencia de la Comisión es que el Gobierno de Luxemburgo (entonces dirigido por el actual presidente de la Comisión y por tanto ahora jefe de Vestager, Jean-Claude Juncker) aceptó ese tratamiento fiscal y sus intentos de recuperar ese dinero (más los intereses) pueden ser rebatidos por la empresa, que tenía un acuerdo debidamente firmado para hacerlo.
Fuente: Abc.es