Las empresas impulsan a España como líder mundial en transparencia fiscal

La transparencia fiscal se ha convertido en un tema clave dentro de las agendas de gobiernos, organismos internacionales y empresas. Todo ello, en un entorno global donde la información fiscal es cada vez más accesible y donde las empresas están siendo cada vez más conscientes de cómo sus decisiones fiscales impactan su reputación. En este sentido, elEconomista.es ha organizado, junto a PwC Tax&Legal el observatorio Sostenibilidad y fiscalidad en la gran empresa española en el que se presentan los resultados de la III edición del informe Global Tax Transparency and Tax Sustainability Reporting Study 2025 que elabora la consultora y que le sirve de herramienta para examinar las tendencias actuales y futuras en torno a la transparencia fiscal y la sostenibilidad en los informes fiscales de más de 956 empresas de 24 países.

En el evento, Francisco González, resposanble de New Law en PwC Tax & Legal, señaló la consolidación de España como país líder en transparencia fiscal al haber obtenido 65 puntos, frente a los 45 de Dinamarca, que es el país que se encuentra en segunda posición.

Este resultado pone de manifiesto el esfuerzo que realizan las organizaciones españolas en explicar de forma transparente a sus grupos de interés los elementos clave de la gestión de sus asuntos fiscales. Además, en el observatorio estuvieron presentes también Ana Collantes, responsable Fiscal del Grupo Amadeus; José María Vallejo, director de Asesoría Fiscal de BBVA; y Ángel Pascual-Muerte Amores, responsable Fiscal Corporativo de Aena.

Estos profesionales señalaron la importancia de demostrar los esfuerzos que se realizan en materia de sostenibilidad y fiscalidad respecto a sus homólogas mundiales; así como los retos que les plantea el Pilar 2 el ámbito del reporting fiscal en relación con el desglose de información en sus estados financieros acerca del impacto del 15% acordado por la OCDE para grupos multinacionales con ingresos consolidados superiores a 750 millones de euros–, y los desafíos de la nueva obligación CbCR público (Public Country by Country Reporting), que obliga a los grandes grupos empresariales a presentar un informe sobre sus beneficios, impuestos pagados y actividad económica en cada país en el que operan.

Francisco González (Socio de PwC Tax&Legal): «Las empresas tienen la cultura de demostrar que son sostenibles y transparentes a nivel fiscal»
La transparencia fiscal se ha convertido en una prioridad para las empresas en España, impulsada tanto por cambios normativos a través de leyes –que han obligado a las empresas a publicar los impuestos que pagan en todos los países en los que operan–, así como por una mayor demanda social de información sobre su aporte a las arcas, explica Francisco González, responsable de New Law de PwC Tax & Legal.

El experto de la consultora señala que este cumplimiento a nivel de transparencia es multifactorial, puesto que atiende a que el marco jurídico español es más exigente que el de otros países, pero también a la responsabilidad fiscal corporativa mostrada por las empresas de forma voluntaria a la hora de adoptar y explicar políticas fiscales responsables en el desarrollo de su actividad. A pesar de ello, para González destacan también dos factores culturales: «Por el lado de las empresas, hay ánimo de demostrar que se actúa con responsabilidad y la mejor forma de hacerlo es siendo transparente. Además, la sociedad demanda esa información, ya que después de la crisis se puso en duda la contribución de las compañías a las arcas públicas y eso hace que las empresas adopten estos mecanismos de transparencia para explicar que las cosas se hacen bien».

Esto explica, también, los altos niveles de adopción de la Contribución Tributaria Total – un marco de transparencia voluntario–, que el socio de PwC Tax&Legal señala que «en los años de la crisis fue una herramienta que permitía ampliar el espectro de lo que es la fiscalidad, y en esta metodología es donde los grupos vieron una oportunidad de explicarse de manera más exigente y amplia».

En la mesa también analizaron los desafíos que deben enfrentar este año las empresas. Respecto a los retos que plantea el Pilar 2 en el ámbito del reporting fiscal y sostenibilidad, González señala que «es una iniciativa muy exigente para los grupos empresariales en términos de cumplimiento, puesto que requiere inversión en sistemas, procesos y formación, pero su eficacia recaudatoria parece limitada. Hay que esperar al año 2027 para contar con datos reales de recaudación».

Además, analiza también los desafíos que supone la nueva obligación del CbCR público en el contexto de la Directiva UE 2021/2101. Respecto a este ámbito, el socio de PwC Tax&Legal detalla que del informe Global Tax Transparency and Tax Sustainability Reporting Study 2025 que un 3,5% de las 956 grandes empresas analizadas publica estos datos país por país. Esto pone de manifiesto la capacidad que tienen las compañías españolas para anticiparse, lo que ha hecho que «a las organizaciones del país les haya pillado con los deberes hechos, porque hay un porcentaje altísimo de las empresas del IBEX 35 que ya lo publica porque es obligatorio».

En un contexto de gran incertidumbre, crisis de liderazgo y de valores, los grupos empresariales españoles han desarrollado un intangible reputacional en el ámbito fiscal que puede amortiguar el efecto adverso que futuras crisis puedan tener en la percepción pública de la contribución fiscal de las empresas.

Ana Collantes (Responsable Fiscal del Grupo Amadeus): «España lidera por las leyes exigentes y porque las empresas ven la fiscalidad como signo de reputación»
La responsable fiscal del Grupo Amadeus, Ana Collantes, valora el liderazgo de España y lo achaca a las exigencias que presenta el marco regulatorio nacional y a que las empresas perciben la fiscalidad como un símbolo de reputación. Además, señala que estas prácticas transparentes y sostenibles son valoradas por los stakeholders. A pesar de ello, demanda un marco regulatorio más estable para que las empresas puedan incrementar la inversión en tecnología.

Respecto a la reclamación de información fiscal por parte de la sociedad, Collantes asegura que vienen percibiendo esa demanda en los últimos años, «por lo que ahora no solo se trata de publicar los datos, sino de democratizar la información para que todos los grupos de interés puedan entender una temática compleja como es la fiscalidad». Aquí entra en juego la Contribución Tributaria Total, que la responsable fiscal del Grupo Amadeus señala que «es un ejercicio que permite explicar la realidad fiscal de manera completa y pedagógica. Con este ejercicio publicas y das transparencia a todos los impuestos que pagas en cada país». Además, resalta la posición líder de las empresas españolas.

Y es que, cómo se explican los datos es fundamental a la hora de expresar el cumplimiento normativo. Así, Collantes señala que la nueva obligación de información pública país por país no supone tanto un reto en lo que a publicación en tiempo y forma se refiere, sino que el desafío para las organizaciones será «acompañar a esa publicación de una narrativa»: «Estos datos ya se venían publicando pero el reto es que no haya una lectura simplista». Además, incide que esta normativa solo contempla la publicación de información financiera en países europeos «por lo que habrá que ver qué hacemos con los datos de otros países no europeos».

Sobre el desafío que supone el Pilar 2 en el ámbito del reporting fiscal y la sostenibilidad, Collantes la califica como «una regulación extremadamente compleja» y pone de manifiesto la necesidad que tienen ahora los grandes grupos españoles para invertir en tecnología que les ayude a automatizar procesos en un entorno normativo tan cambiante.

De cara a realizar el informe de sostenibilidad fiscal, la responsable fiscal del Grupo Amadeus asegura que «el reto no es tanto normativo, sino operativo. Por ello, las empresas deben invertir en tecnología, pero es difícil integrar a todas las compañías de un mismo grupo». Por ello, pone de manifiesto el papel que puede jugar la Inteligencia Artificial en esta materia.

En conclusión, Collantes señala que «unas prácticas fiscales justas contribuyen al desarrollo de las comunidades». Para lograrlas, reclama un marco fiscal regulatorio estable, además de que la Unión Europea y OCDE adoptaran mejores estándares de publicación y transparencia fiscal, más similares a los que aplica España.

José María Vallejo (Director de asesoría fiscal de BBVA): «España ha creado un marco mental de exigencia que está por delante de lo que ocurre en otros países»
«Las situaciones que se han ido concatenando en los últimos diez años han generado en las empresas un marco mental de exigencia en materia de transparencia y buen gobierno que está por delante de lo que ocurre en otros países, y eso explica la posición privilegiada y destacada que ha conseguido España», señala José María Vallejo, director de asesoría fiscal de BBVA, respecto al camino que han recorrido las empresas españolas para llegar a liderar el ránking.

Además, el experto de BBVA resalta que los buenos resultados se han logrado gracias al esfuerzo de todos los componentes de la empresa. «Como parte de ese marco mental hemos entrado todos, los técnicos, asesores, consultores, stakeholders externos… Eso se ha traducido en un foco de exigencia que ha generado una actuación progresiva del marco regulatorio».

Estos resultados ponen de manifiesto que desde hace tiempo hay una preocupación por el tema fiscal. «Además, en la banca hay una normativa que nos ha exigido un plus de transparencia regulatoria de country by country, por lo que las nuevas exigencias del CbCR público no nos afecta, por lo que en este sentido nos ha cogido con los deberes hechos».

Por su parte, el director de asesoría fiscal de BBVA señala que el Pilar 2 en el ámbito del reporting fiscal y la sostenibilidad es que supone un cambio en la forma de calcular el impuesto corporativo en las grandes empresas: «Para quien tenía un perfil de tributación prudente, después de estos procesos de inversión y transformación, el resultado en tributación va a ser prácticamente nulo».

Así, asegura que «lo que se presentó como una normativa cuya motivación era garantizar una tributación efectiva mínima a nivel mundial, se ha traducido en una normativa muy exigente tanto en términos del dato como a nivel tecnológico». A pesar de ello, percibe la normativa como «una oportunidad para que las empresas cambiemos y modifiquemos la disponibilidad del dato y mejoremos la tecnología de nuestras empresas».

Respecto a la gran adopción que tiene la Contribución Tributaria Total en España, Vallejo señala que «hace 15 años BBVA fue pionero en publicarla porque se puso una gran presión social en el momento de la crisis, y entendimos habría que hacer ese ejercicio de transparencia y elegimos esta metodología que es objetiva, y tiene la ventaja de ser amplia y sencilla».

En este sentido, el director de asesoría fiscal de BBVA concluye que las organizaciones llevan 10 años construyendo el marco regulatorio a pesar de que las obligaciones siguen proliferando. Ante esta situación, reclama la necesidad de hacer una reflexión para que otros países alcancen los niveles de transparencia fiscal y sostenibilidad que tienen las empresas españolas, ya que lograr los niveles que tienen las organizaciones del país exige inversiones que deben ser justificadas.

Ángel Pascual-Muerte Amores(Responsable fiscal corporativo de Aena): «Ser una empresa semipública nos exige un esfuerzo mayor para ser transparentes a nivel fiscal»
El responsable fiscal corporativo de Aena, Ángel Pascual-Muerte Amores, pone de manifiesto la exigencia que supone la transparencia fiscal en una empresa semipública: «No solo basta con cumplir, sino que debes hacerlo bien y este nivel de exigencia aumenta en un ambiente de crispación social en el que la actuación de las empresas públicas se mira con lupa», aseveró durante su intervención en el panel.

Y es que, Pascual-Muerte pone de manifiesto que, «como entidad híbrida, los temas de transparencia y sostenibilidad nos los tomamos como una labor de autoexigencia de mostrar la contribución social en las diferentes comunidades en las que Aena participa».

Las exigencias que supone tener un porcentaje de participación del Estado ya obligaba a Aena a publicar el CbCR público, lo que va a hacer que esta nueva normativa que se implantará en los grandes grupos no les suponga ninguna obligación «extra».

Además, Pascual-Muerte destaca el cambio que ha dado la Agencia Tributaria en los últimos diez años, «que ha pasado a tener una relación más proactiva con las empresas». Así, asegura que «las grandes organizaciones pueden hacer las cosas bien y pagar lo que deben, sin buscar ventajas fiscales extrañas».

Sobre los retos ha planteado el Pilar 2 en el ámbito del reporting fiscal y la sostenibilidad, Pascual-Muerte señala que en Aena lo han recibido «como una oportunidad»: «A nivel de impacto económico estábamos muy tranquilos y nos lo hemos tomado como una oportunidad de transformación de procesos fiscales y de la forma de acceso al dato, porque tenemos sistemas distintos de información».

Así, señala que esta normativa les ha empujado a transformar todo el acceso fiscal al grupo.

De cara a ser más eficientes para recopilar los datos a la hora de elaborar el informe de sostenibilidad fiscal, el responsable fiscal corporativo de Aena afirma que el grupo está «en pleno proceso de transformación absoluta a nivel interno. El experto señala que los expertos del grupo tienen la certeza de que durante estos años van a cambiar las funciones fiscales y en cuatro años todo va a ser muy diferente a como lo conocemos. Destaca que, a través de los cambios normativos que se están presentando en los últimos años, desde la organización están aprovechando para modernizar el sistema de reporte.

En conclusión, el responsable fiscal corporativo de Aena pone de manifiesto que en los últimos años en la sociedad han penetrado los principios de prácticas responsables en las empresas y alerta de que la falta de una labor pedagógica hace que en la sociedad vaya «calando la idea de que los datos que aparecen son siempre los mismos».

Fuente: El Economista