Un estudio publicado por el Observatorio Social de ‘la Caixa’ lo desvela.
Las finanzas y la gestión económica forman parte de nuestro día a día. No obstante, la mayoría de las personas carecen de los conocimientos necesarios que le harían falta para gestionar sus recursos de la manera más óptima.
A nivel general, uno de los resultados fue que apenas el 10% de los encuestados sabía que la mitad de la base del IRPF se grava a nivel de las comunidades autónomas, y los ingresos se recaudan directamente a ese nivel de gobierno.
Asimismo, solo uno de cada cuatro tiene conocimiento de que la mitad de la base imponible se grava a las tasas establecidas por el gobierno central, y la otra mitad a las tasas impositivas establecidas por las comunidades autónomas. A pesar de ello, existen diferencias entre los participantes del estudio. Y es que, las personas que pagaron el IRPF en el año fiscal 2018 son ligeramente más consecuentes de esta característica (25%) en comparación con las personas que no declararon impuestos (19%).
Por otro lado, el estudio desvela cómo los ciudadanos tienen a menudo una percepción errónea sobre la carga fiscal que asumen. En otras palabras, «es difícil para la mayoría de los ciudadanos evaluar cuánto aportan al gobierno», señalan en el estudio.
Conclusiones
Entre las conclusiones del estudio, se destaca como una vez los encuestados recibieron información y reflexionaron sobre la política fiscal, la mayoría de las personas se mostraban preocupadas y veían la desigualdad como un problema grave.
Así, resulta más probable que estén a favor de un sistema más redistributivo después de conocer los impuestos que pagan y qué parte de la redistribución se lleva a cabo dentro de su propia comunidad autónoma.
De esta forma, proporcionar a los ciudadanos más información supone la aceptación de un sistema tributario más inclusivo y un mayor apoyo a la parte más débil de la sociedad.
Fuente: ElEconomista.es