El Gobierno británico ha ordenado a las comercializadoras de energía que reduzcan las tarifas domésticas a partir del 1 de abril de 2026, en una medida que trasladará a los hogares el efecto de dos decisiones anunciadas en los Presupuestos de 2025: la asunción por parte del Estado del 75% del coste doméstico del sistema histórico de apoyo a las renovables, conocido como Renewables Obligation, y el cierre del programa Energy Company Obligation (ECO), que hasta ahora se financiaba a través de los recibos. La medida ha sido formalizada por el Departamento de Seguridad Energética y Cero Neto en una decisiónj publicada hoy y aplicable en Inglaterra, Escocia y Gales.
La dirección ministerial establece que todas las comercializadoras eléctricas con clientes domésticos deberán ajustar sus precios desde el 1 de abril de 2026, mientras que las compañías obligadas por el esquema ECO, tanto de electricidad como de gas, tendrán también que reflejar en sus tarifas la desaparición de esos costes. En paralelo, el Estado abonará pagos mensuales a las suministradoras eléctricas para compensarles por el 75% de los costes domésticos asumidos del Renewables Obligation durante el periodo comprendido entre el 1 de abril de 2026 y el 31 de marzo de 2029.
En la práctica, el impacto regulatorio se traducirá en descuentos sobre la energía consumida. La guía oficial para comercializadoras cifra para 2026/2027 el descuento estándar del Renewables Obligation en 2,45 peniques por kWh en electricidad. A ello se suma, para las empresas obligadas por el ECO, una rebaja adicional de 0,89 peniques por kWh en electricidad y de 0,31 peniques por kWh en gas, importes todos ellos antes de IVA.
El diseño distingue entre tarifas sujetas legalmente al tope regulado de precios y aquellas que no lo están. En las primeras, el recorte se incorporará automáticamente a través del ajuste del price cap de Ofgem, de modo que no será necesario aplicar un descuento adicional tarifa por tarifa. En las segundas, como muchas ofertas fijas o productos no estándar, las comercializadoras deberán aplicar directamente la rebaja en el precio unitario o, en ciertos casos, sobre una media ponderada del coste unitario.
El Ejecutivo británico ha articulado además un mecanismo de control y financiación muy detallado. Para poder recibir las transferencias públicas, las eléctricas deberán firmar un acuerdo con el Gobierno, designar un responsable interno, mantener una cuenta bancaria habilitada en Reino Unido y remitir declaraciones periódicas de solvencia. La fecha clave para la firma y para comunicar el responsable será el 25 de marzo de 2026, mientras que el primer pago estatal correspondiente a abril deberá realizarse no más tarde del 24 de abril de 2026, según la dirección ministerial. La guía operativa concreta que las cartas de determinación de pago se enviarán dos días laborables antes de cada abono y que las transferencias serán mensuales.
La documentación también prevé auditorías y controles de cumplimiento. Ofgem, el regulador británico, seguirá vigilando las tarifas sometidas al tope regulado dentro de su marco habitual, mientras que el Departamento de Energía y sus auditores revisarán la correcta traslación del descuento en las ofertas no cubiertas por el price cap (tope). En los casos de incumplimiento, el Gobierno se reserva la posibilidad de suspender, reducir o reclamar pagos ya efectuados a las compañías.
Fuente: El Economista